domingo, 29 de diciembre de 2013

Los libros, ¿pueden salvar al mundo? (2)

“Sabes que alguien tiene que escribir libros porque los libros a la larga te salvan. Están ahí. Son más de fiar que aquellos en los que confiabas. Los libros están plagados de dudas, de emociones en carne viva, de fuego, de pánico, de neura, pero están calmados, quietos, mudos. No exigen: pueden esperar, no huyen, no corren, no se escapan, no te dejan plantado, no te patean y dejan a la deriva.
Los libros están hechos de miedo, pero no tienen miedo.”

 Dice Alberto Fuguet en Tránsitos, “·Conexiones internacionales”, Santiago, Chile, Editorial Universidad Diego Portales, página 160.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Los cien años del diario Critica

Como en una de las paradojas en las que abunda la historia argentina, el magnífico edificio  encargado por el uruguayo Natalio Botana a los arquitectos húngaros hermanos Kalnay pertenece hoy a la Superintendecia de la Policia Federal.
Situado en Avenida de Mayo 1333, espléndidamente cuidado, los funcionarios policiales no solamente conocen su historia sino que también están orgullosos de ella.
Cuando les pedimos permiso para colocar una placa en conmemoración de uno de los diarios más importantes de Sudamérica (y que cambió el periodismo en la Argentina) fueron cordiales y expeditivos.
El 19 de diciembre, acompañada por los periodistas y amigos Daniel Muchnik y Juan Carlos Hiquis (éste, además, hijo de trabajadores del diario), y por los principales funcionarios de la policía, dejamos con esta placa la huella de nuestro homenaje.

En las fotos vemos a Juan Carlos Hiquis, Daniel Muchnik y a mí.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Mis lecturas 2013

De los libros leidos durante este año 2013 elijo doce.
Difícil elección!

1. Herejes, Leonardo Padura, Tusquets, Buenos Aires.
2. El abrigo de Proust, Lorenza Foschini, Impedimenta, Barcelona, España
3. Fuenzalida, Nona Fernández, Random-House Mondadori, Santiago, Chile
4. Dándole pena a la tristeza, Alfredo Bryce Echenique, Anagrama, Mexico
5. Fuga en mi menor, Sandra Lorenzano, Tusquets, México
6. Historia de amor con hombre bailando, Hernánn Rivera Letelier, Alfaguara, Chile
7. La bondad insensata. El secreto de los justos, Siruela, Madrid, España
8. Los sordos, Rodrigo Rey Rosa, Alfaguara, Buenos Aires. 
9. Tránsitos. Una cartografía literaria, Alberto Fuguet, Universidad Diego Portales, Santiago, Chile
10. Nada es bello sin el azar, Artur Ramón, Elba, Barcelona
11. El sueño del retorno, Horacio Castellanos Moya, Tusquets, Buenos Aires
12. El encantador. Nabokov y la felicidad, Lila Azam Zanganeh, Duomo, Barcelona.

Aclaro: algunos, editados en 2012, no fueron distribuidos nunca en la Argentina y los compré afuera o por medio de Amazon.
Feliz 2014 con muchas lecturas.

sábado, 14 de diciembre de 2013

El placer del antólogo. Juego o compulsión?





Con motivo de la publicación de la Antología de cuento argentino por Editorial El Ateneo en sus primeros cien años, el periodista Maximiliano Tomas le dedicó en el diario La Nación del 5 de diciembre, una columna titulada “Discutiendo con una antología de cuentos argentinos”. Le agradezco la atención prestada a mi trabajo, y le pido que conversemos un poquito sobre algunos criterios.
 A través de los interrogantes que maneja Maximiliano Thomas (porqué no Antología del cuento argentino, por qué no Antología de cuentos argentinos) advierto que hace falta precisar, quizás como respuesta a un lenguaje que los medios de comunicación y la divulgación en general aplastan y reducen, las diferencias entre el uso de un singular totalizador (“el cuento” ) y una preposición que, si es solamente “de” indica que se van a elegir cuentos en el corpus del cuento argentino, y si es “del” representará una selección donde figuren, lo más ampliamente posible, líneas, generaciones, autores. Mi intención fue, precisamente, no

viernes, 13 de diciembre de 2013

Céline, por Philippe Sollers. Un rescate tardío

Un aburrimiento este libro editado por Paradiso. Esta costumbre francesa de rescatar demonios, pero sin tampoco demostrar sus aciertos. La traducción no es buena y eso probablemente contribuya al aburrimiento.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Ruido de lluvia





Llueve. Escucho el primer movimiento de la sonata “Primavera” de Beethoven.
 La vida es bella, dije a pesar de la lluvia. Y abrí la ventana en la mañana de noviembre.

Una voz impersonal, enfática.

Cuidado con los sembradores de alarma. La cobardía se parece mucho a la traición.
El anhelo de una España grande guiará tu mano.
Atacar es vencer. ¡Todos al ataque como un solo hombre!

La memoria

Pero esto ya no podías escucharlo, tampoco leerlo en los carteles de propaganda, lejos, muy lejos del pueblo que te vio nacer.
Cantabas, en el patio, “ese galapaguito no tiene mare”, mientras yo daba vueltas subida en aquel artefacto de tres ruedas con un nombre que me costaba pronunciar: triciclo.
Y mamá cosía, empujaba rítmicamente el pedal de la máquina que tanto te había costado conseguirle. De ella salían telas de colores con formas apropiadas, y aquella mujer que venía a buscarlas a cambio de unos pobres billetes arrugados sonreía de satisfacción cuando mamá las soltaba en el aire y luego las plegaba armoniosamente, envolviéndolas en un papel suave como la seda.

Voz impersonal, enfática.
-¡Mamá, mamá! Yo, ¿cómo me llamo?
-Pepita, hija querida, como yo, como tu abuela. ¿Por qué me lo preguntas?
-Porque en el colegio me dicen Josefa, y yo no me entero de que me están hablando a mí.
-Josefa es el nombre de los papeles, aquí en casa eres Pepita, como yo, hija mía.


Voz de la madre.

Así era, entonces. De una forma en casa –Pepita, niña, tú- y de otra en la escuela –Josefa, alumna, vos, aunque a veces también tú pero con un acento distinto-. Las niñas eran las chicas y las canciones no tenían galapaguitos sino soldados y banderas y batallas desconocidas.
Nadie podía en mi casa decirme nada de aquellas batallas. En la radio había otras batallas, las de la segunda guerra, y en vuestra memoria, padres, todavía frescas las heridas, otros nombres: el ejército del Ebro, el frente de Madrid, la batalla de Gandesa. Y aquel camino largo y trabajoso desde la frontera hasta los refugios en el sur de Francia.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Frases para la memoria

"Para un artista todos los compromisos son un lastre; con su Iglesia, con un grupo politico, hasta con su país. Reducen un espacio de libertad y sin libertad no hay arte..."
Esto le dice el Maestro (Rembrandt) a Elías, su discípulo, en la novela Herejes, de Leonardo Padura.
Pero la relación entre política, arte y revolución es para Padura más de lo que dice el texto: pienso que significa la libertad pero al mismo tiempo algo así como el vínculo con lo sagrado, aun cuando el novelista reivindique un no rotundo a las religiones...