sábado, 25 de febrero de 2012

La medida de un hombre, de Joan Vinyoli

La medida de un hombre.
Bien sopesado, los días
de juventud valen mucho
para no concederles un alto precio.

Si fueron ricos en fuego y acción y disponibles
para todo
- una noche estrellada
no la desdeñes, no vale menos que los yermos
transitados por la muerte.

Si fuiste
fracaso, anhelo y soledad y reserva
de la chispa que enciende bosques
y no solo
proyecto avaro de ganancias
de hipócrita dominio,
sobre todo si fuiste
puro en lo puro, diré que diste
la medida de un hombre.

viernes, 17 de febrero de 2012

La libertad, de René Char

Vino por esta línea blanca que lo mismo podría significar
la salida del alba que la palmatoria del crepúsculo.
Pasó los arenales maquinales; pasó las cimas de entrañas abiertas.
Finalizaba la renuncia de rostro de cobarde, la santidad de la mentira, el alcohol del verdugo.
Su verbo no fue un carnero ciego, sino la tela en que se inscribía mi soplo.
Con un paso que sólo se podía guiar mal detrás de la ausencia
vino, cisne sobre la herida, por esa línea blanca.
(Versión de Santiago González Noriega y Catalina Gallego Beuter).

miércoles, 8 de febrero de 2012

Escrito en un libro abandonado en un viaje

Vengo de la parte de Beja.
Voy para en medio de Lisboa.
No traigo nada y no encontrarè nada.
Tengo el cansancio anticipado de lo que no encontrarè,
y la añoranza que siento no está en el pasado ni en el futuro.
Dejo escrita en este libro la imagen de mi designio muerto:
Fui, como las hierbas, y no me arrancaron.

Fernando Pessoa

El alma de la revoluciòn egipcia

Así como se cumplen los doscientos años del nacimiento de Charles Dickens -responsable de mostrar el mundo de los marginados y oprimidos de su país, en la cùspide del desarrollo capitalista- se cumplen también cien años del nacimiento de Naguib Mahfuz, uno de los grandes novelistas del siglo XX. Su obra es muy extensa, pero felizmente està traducida al castellano casi por completo. "El callejón de los milagros" fue llevada al cine por el director mexicano Jorge Fons y ambientada en México. La "Trilogía del Cairo" es su obra màs divulgada: un verdadero friso de la vida en la populosa ciudad, cuenta la vida de una familia a lo largo de treinta años. El escritor Luis Sepùlveda escribiò una crónica, con motivo de la muerte de Mahfuz, en donde cuenta su encuentro con Mahfuz en 2003: el egipcio llevaba un ejemplar de "Residencia en la tierra", de Pablo Neruda, su amigo y corresponsal literario.
En coincidencia con este centenario, se inaugura en Paris una muestra fotogràfica de Miguel Angel Sànchez, "El alma del mundo."
Miguel Ángel Sánchez llegó a El Cairo en 2009 con la idea de retratar un país a través de sus habitantes, al estilo de las novelas del escritor egipcio Naguib Mahfuz. Al año de llegar, estalló la revolución que nadie anticipaba.
 "He querido hablar de realidades que vemos en el día a día en El Cairo, el núcleo de Egipto por donde pasa todo el mundo: el acoso sexual a las mujeres, la pobreza extrema, la diferencia entre las clases sociales cada vez mayor o ese individualismo que genera la propia pobreza y que produce una suerte de picaresca española del barroco", explica el fotógrafo madrileño de 34 años, afincado en Egipto. Empezó con el retrato de un niño que jugaba al fútbol en el barrio popular en el que abrió su primer estudio. A lo largo de dos años de trabajo fueron surgiendo los personajes, desde blogueros hasta músicos, pasando por políticos o vendedores ambulantes. En medio, llegó la revolución, en la que "aquel murmullo de gente que quería expresarse pero no podía se convirtió en un grito".
De aquellas fotografías ha seleccionado 80 para representar a los 80 millones de habitantes que pueblan el país, recopilados en el proyecto El alma del mundo, un libro de fotografías y textos escritos por su compañera, la periodista Nuria Tesón, editado por Lunwerg y que acaba de salir de la imprenta.
Para captar la esencia de sus modelos, Sánchez ha optado por descontextualizarlos, metiéndoles en un estudio "porque en la calle no eres consciente de todo lo que te rodea, no te fijas en ciertas cosas".
Antes de viajar a París,

domingo, 22 de enero de 2012

Escribir la ausencia

"Me dije que uno escribe siempre sobre el cuerpo muerto del mundo, y también sobre el cuerpo muerto del amor. Que es en los estados de ausencia donde se hunde lo escrito, no para reemplazar nada de lo que ha sido vivido o supuestamente ha sido, sino para consignar el desierto dejado por ello."
Texto de Marguerite Duras

"Abrí la puerta..."

Abri la puerta y te estabas bañando.
los vidrios empañados, el ruido del agua detrás de las cortinas,
las cosas esenciales instaladas fuera de la razón.
Me llamaste, acercaste la cara
y nos besamos a través del plástico transparente: fue un instante.
Las parejas y las revistas literarias duran casi siempre dos números.
Sin embargo, de a poco, le fuimos ganando terreno al río:
días interminables en los que el caos
tomaba tu forma para envolverme mejor.

El autor es un joven poeta que no ha publicado nada todavía y no estoy autorizada a dar a conocer su nombre.

domingo, 15 de enero de 2012

Una novela de humor

"Sangre sabia ha llegado a los diez años de edad y todavía sigue viva. Mis dotes crìticas llegan justo hasta el punto de permitirme esta constataciòn, y me alegra poder expresarla. El libro fue escrito con entusiasmo, y a ser posible, debe leerse con el mismo espìritu. es una novela de humor que trata de un cristiano malgré lui, y por ser una novela de humor es una novela muy seria, ya que todas las buenas novelas humorísticas tratan necesariamente de cuestiones de vida o muerte. Sangre sabia fue escrita por una autora congénitamente limpia de tyoda teoría, pero por una autora con unas preocupaciones determinadas. que la creencia en Cristo sea para algunos hombres una cuestión de vida o muerte, ha sido un constante obstáculo para aquellos lectores que prefieren pensar que es una cuestión de escasa importancia. Para éstos, la integridad de Hazel Motes radica en su enérgico intento de librarse de aquella figura harapienta que corre de árbol en árbol por el fondo de su mente. Para la autora, la integridad de Hazel Motes radica en que no es capaz de lograrlo.